1. El encuentro ficticio
Imaginad que os conocéis por primera vez en un lugar elegido de antemano. El juego puede mantenerse ligero y terminar en cuanto uno de los dos quiera.
2. La velada con disfraces
Elegid cada uno una prenda o un accesorio que cambie vuestro papel habitual. El objetivo es crear un ambiente distinto, no interpretar a la perfección.
3. El juego de cartas casero
Preparad cartas con preguntas, retos de seducción o ideas para masajes. Cada uno puede retirar una carta que no le apetezca.
4. El escenario improvisado
Elegid tres elementos: un lugar ficticio, un personaje y un ambiente. Después improvisad sin intentar seguir un guion.
5. La velada de descubrimiento
Cada uno elige una idea que le gustaría probar y un límite que desea mantener. Después comparáis vuestras ganas antes de empezar.
Para mantener una buena dinámica
Hablad antes y después. Una idea puede resultar divertida sobre el papel y no encajar en la realidad. El consentimiento puede cambiar en cualquier momento.
Preguntas frecuentes
¿Cómo elegir un escenario para una primera velada?
Priorizad una situación sencilla, corta y fácil de interrumpir, en lugar de un escenario muy estructurado.
¿Hay que prepararlo todo de antemano?
No. Unas pocas referencias son suficientes y dejan espacio para la improvisación.
¿Cómo evitar que el escenario se convierta en una presión?
Acordad que cada uno puede modificar la idea, hacer una pausa o parar sin tener que justificarse.
¿Cómo elegir un escenario que funcione de verdad?
Priorizad una idea que deje espacio a la improvisación. Un escenario puede empezar durante diez minutos, evolucionar hacia otra cosa o terminar sin que la velada se considere un fracaso. Lo importante es que cada uno pueda decir sí, no o «ahora no».